Artículos de opinión de Alfredo Palacios Dongo

VENEZUELA: DICTADURA IDEOLÓGICA RADICAL DESDE 1999



 

A raíz de la captura en Venezuela, el pasado 3 de enero, del narcodictador Nicolás Maduro y su esposa durante una intervención militar de EEUU, es importante analizar como la dictadura ideológica radical del Chavismo, llevó a Venezuela al extremo de convertirlo en el país más corrupto de América Latina y generar la mayor crisis de desplazamiento del mundo (8 millones).

 

Antes de asumir Hugo Chávez, Venezuela era conocida como “El país millonario de América”, pero al llegar al poder, cambió una nueva Constitución Bolivariana, obtuvo 100% de la Asamblea Nacional y desapareció la independencia de poderes al nombrar jueces, fiscales y autoridades electorales afines al régimen. Este proceso autocrático lo continuó Chávez en forma de autoritarismo con su propia lógica revolucionaria basada en vicios, abusos, crímenes y una creciente economía ilícita, pero principalmente con una concientización ideológica sobre su “Revolución Bolivariana” (alineada con Cuba y países del Medio Oriente, en especial Irán) y con contrapartes globales en Rusia y China, la cual fue transmitida durante sus años de gobierno (2 febrero 1999 al 5 marzo 2013). Su proyecto “socialismo del siglo XXI” (combinación de populismo, prepotencia y corrupción) era profusamente difundido con alta sofisticación tecnológica para controlar a la población, principalmente a jóvenes y sectores educacionales y laborales.

 

En el campo militar, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ejército, Armada, Aviación militar y Guardia Nacional) se estima en 110,000 efectivos activos y 8,000 reservistas, pero además su organización incluye la Milicia Bolivariana que se estima la integran entre 220,000 y 500,000 efectivos, la cual fue creada en 2008 por concepción particular de Chávez como brazo armado de la revolución, basada en principios de guerra popular de resistencia y participación permanente en seguridad ciudadana y orden interno, decía: “no hay mejor inteligencia que la del propio pueblo, las redes populares, la milicia tiene que ser eso, el pueblo en armas”.

 

El 5 de marzo 2013 murió Chávez y el día 8 ingresó Maduro continuando escrupulosa y fielmente el mismo camino ideológico dictatorial y la guerra popular hasta que fue capturado el pasado 3 de enero. En este período se incrementaron por cientos los presos políticos y los crímenes, fortaleció la Revolución Bolivariana, con una meta de llegar a 500,000 milicianos el 2015 y un millón el 2019, además ordenó a los altos mandos castrenses crear con los trabajadores las “milicias obreras”. Estas milicias recibían entrenamiento con fusiles, lanzacohetes y explosivos, y estaban compuestas por la “milicia territorial” y los “cuerpos combatientes” organizados con miembros de instituciones públicas, universidades o empresas, además de grupos paramilitares denominados “colectivos” para aterrorizar a la población.

Bajo este panorama, después de haber transcurrido casi 27 años de dictadura, bajo un sistema autocrático chavista es fundamental la reconstrucción institucional y la recuperación económica de Venezuela, además, debido al adoctrinamiento radical ideologizado de las Fuerzas Armadas y Guardia Nacional, persiste una gran cantidad de efectivos vinculados al chavismo e insertados en estructuras estatales con actores del crimen organizado y terrorismo internacional con intenciones de sabotear cualquier proceso de transición democrática, por lo que es indispensable su despolitización, profesionalización y restablecimiento de la meritocracia, así como la urgente desactivación de las milicias bolivarianas.

 

Artículo de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 10 de enero de 2026

 






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