Finalmente,
el conteo oficial de la ONPE está certificando todas las proyecciones
estadísticas, modelos, análisis y estimaciones realizadas, las cuales, faltando
menos del 2% del conteo de las mesas, mantendrían la tendencia y resultaría
ganador el partido Fuerza Popular de Keiko Fujimori (FP), sobre el partido
Juntos por el Perú de Roberto Sánchez (JP). Y de concretarse, sería un triunfo
patriótico que generaría inmensa esperanza con enormes expectativas favorables
para nuestro país porque FP respalda la vigencia del sistema democrático y el
Estado de Derecho, la estabilización económica, promoción de ,la inversión,
defensa de los derechos humanos y la educación y formación con valores y
principios. Pero lo más importante es que FP estaría derrotando a una coalición
extremista y radical de tendencia comunista marxista, la cual resultaría nefasta
para nuestro país porque propugna la lucha de clases e incita el odio, busca la
captura ideológica del Estado y representaría regresar, con mayor peligro,
intensidad y agresividad, al populismo autoritario y corrupto que inició su
socio y aliado Castillo desde julio 2021, quien después, con Dina Boluarte, destruyeron
nuestra institucionalidad llenando los organismos claves del Estado con comunistas
radicales, familiares y partidarios para poder controlar el Estado, lo cual nos
llevó al caos, inestabilidad, desorden, confusión absoluta y confrontación.
Basándose
en el conteo rápido que elaboró IPSOS, el cual no es un resultado oficial, Sánchez,
junto con simpatizantes y aliados estratégicos celebraron efusivamente la
victoria, arengando consignas de triunfo, inclusive, muchos de sus aliados ya habían
tenido coordinaciones para cubrir ministerios, quienes, de no ganar JP las
elecciones, se convertirán en acreedores políticos.
El
comunista Sánchez, con grave irresponsabilidad y desfachatez, y, sin esperar el
término de conteos oficiales de la ONPE, está azuzando peligrosamente a la
violencia, con gritos destemplados ha advertido: “Desconociendo el voto
de las regiones, eso no lo vamos a tolerar, llamamos a las fuerzas patrióticas,
democráticas, al pueblo rural, al pueblo andino, a que se movilicen a defender
la voluntad democrática”, convocaciones insensatas que están ocasionando
múltiples señales agresivas de comunistas, tales como del dirigente del
Fenatep-Movadef, Lucio CCallo, quien amenaza bloquear el puente internacional
de Ilave, en Puno; Jaime Quito, Hernando Zevallos y el vocero de JP,
Walter Flores, quienes están convocando marchas a nivel nacional; Víctor
Pizarro, presidente de las comunidades campesinas del Cusco, quien coordina
para que cada provincia convoque en distritos a todos los coordinadores,
ofreciendo hospedaje y alimento para viajar a Lima; Raúl Noblecilla,
conocido comunista, arenga a “defender la voluntad popular a cualquier
sacrificio”; inclusive el ML-19 (Movimiento de Liberación 19 de julio) organización
Tupacamarista, antiimperialista y anticapitalista, que en 2021 con JP apoyaron
la candidatura de Castillo, ha presentado un pronunciamiento llamando a JP y a
Sánchez para poner en marcha el plan de movilización popular permanente en
costa, sierra y selva por la defensa de la voluntad popular.
Bajo
este panorama, el comandante general de la PNP Óscar Arriola, al responder por
la posibilidad de una “nueva toma de Lima”, aseguró que ésta se evitará, y que
el deber de la fuerza es proteger a quienes resulten afectados por eventuales
hechos violentos y a quienes tienen a su cargo bienes del Estado, además,
situando el operativo a escala nacional, aseguró que “la policía va a garantizar
la seguridad de los 34 millones de peruanos”. Le tomamos la palabra general
Arriola.
Artículo
de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 13 de junio de
2026



Artículos Publicados 

