Con
el radicalismo comunista marxista leninista planteado en el ideario de Perú
Libre y las propuestas extremas que pregonó Castillo en su campaña de la
primera vuelta, Pedro Francke, ofreció sus servicios para moderar el plan de
gobierno, exactamente como lo está haciendo ahora con Juntos por el Perú, preparándose
con una táctica de maquillaje y engaño. Francke, como Sánchez, siempre estuvieron
de acuerdo en cambiar la Constitución, es hora de cambiarla reiteraba Francke
en diciembre 2020. En el campo económico tanto los gobiernos de Castillo como
el actual plan de gobierno de Sánchez, coinciden en desmontar la economía de
mercado y proyectar una economía centralmente planificada. Solo 6 meses le duró
el maquillaje de Francke como ministro de Economía de Castillo, y al ser
reemplazado se sacó la careta y dijo que tenía problemas para despachar con
Castillo y según su evaluación, el gobierno no tenía un rumbo estratégico para
encaminar al país.
En
el caso de las propuestas de campaña de Sánchez (identificado con el desastroso
gobierno de Castillo), Francke, que fue improvisado hace pocos días como su consejero
económico, siendo experto maquillador de partidos comunistas radicales, durante
el debate con Carranza, trató, con un discurso adaptado, de edulcorar las
irracionales propuestas de Sánchez como no postular por el crecimiento
económico sino por un crecimiento humano, o que el presidente del BCR, Julio
Velarde, no los representa y lo van a echar, Francke aseguró que le pedirán a
Julio Velarde continuar en el BCR, también dijo que no habrán estatizaciones,
se respetarán los contratos, se tendrá una política económica de estabilidad,
incentivarán y promoverán la inversión privada y la meta del déficit fiscal
será 1%, realmente un doble discurso maquillador que los peruanos demócratas no
debemos creer porque el Plan de Gobierno de Sánchez incluye propuestas de
políticas radicales con mayor intervención estatal y revisión de contratos ley,
lo cual genera desconfianza generalizada.
Es
increíble que el comunista Sánchez no tenga cuadros económicos en su partido
que respalden su candidatura y se ha visto obligado a presentar a Francke como
maquillador para intentar apaciguar los mercados, la confianza empresarial y la
inversión extranjera y ganar algunos votos, a pesar que cuando fue ministro de
Economía de Castillo, fue un fracaso, el dólar llegó a alcanzar niveles récord
mayores a S/ 4.130 que obligó al BCR a realizar millonarias
intervenciones cambiarias por más de US$ 7,300 millones, además, la Bolsa de
Valores de Lima sufrió cuantiosas pérdidas y hubo una gran salida de capitales
de nuestro país de US$ 22,500 millones, perdimos competitividad de rentabilidad
minera, además, en 2022, más de 628,000 peruanos pasaron a la categoría de
pobres y más de 400,000 peruanos salieron del país por el golpe inflacionario y
la pérdida de oportunidades.
Bajo
este panorama, el candidato Sánchez nos quiere presentar una situación similar
a la que desarrolló Castillo con su ministro de Economía Francke, quien trata
de maquillar las ideas marxistas, confrontacionales e intolerantes de un
sistema económico promotor del estatismo que el partido Juntos por el Perú
expone claramente en su plan de gobierno, con mensajes contradictorios que
crean desconfianza en todos los sectores empresariales nacionales y extranjeros
en contar con predictibilidad para invertir, generar empleo y brindar bienestar
a los ciudadanos peruanos. Votemos por la democracia y no por el comunismo.
Artículo
de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 30 de mayo de
2026



Artículos Publicados 

