La ubicación y tamaño del
continente antártico (14 millones de km2 sin considerar la zona de hielo)
definen la trascendencia geopolítica y geoestratégica para nuestro país porque
favorece la navegación marítima internacional en dicha zona con vastos recursos
estratégicos (petróleo, magnesio, carbón, antimonio, cromo, etc.) y el valor
proteico del pequeño crustáceo krill para el consumo humano. El Continente
Antártico, por sus particulares características, merece un tratamiento especial
por ser un destino de condiciones
climáticas singulares y rigurosas, donde la ciencia ocupa un lugar de
privilegio, asemejándose a un inmenso laboratorio científico, donde los
miembros del Tratado Antártico, entre ellos el Perú, mantienen una permanente
interacción internacional, tanto por su personal científico y militar, como por
sus capacidades logísticas y científicas.
En abril 1981 el Perú adhirió y
ratificó el Tratado Antártico y en 1987 aprobó la Política Nacional Antártica que
orienta y articula la acción del Estado para fortalecer nuestra presencia en
este Continente Antártico cautelando los intereses nacionales estratégicos y
geopolíticos y desarrollando investigaciones científicas en buques
oceanográficos de la Marina de Guerra. En 1988 se realizó la primera expedición
a bordo del BIC Humbold (en servicio hasta 2014) iniciándose en 1989 la
construcción de nuestra Estación Científica Antártica Machu Picchu en la Bahía
Almirantazgo.
El
buque oceanográfico BAP “Carrasco” (en servicio desde 2017) realizó la Campaña
ANTAR XXXII entre el 19 diciembre 2025 al 26 de marzo 2026 cumpliendo con éxito
su misión, ejecutó 26 proyectos de investigación oceanográfica, geológica y
biológica en el área de operaciones antártica en diferentes estaciones de
muestreo en alrededores de las islas Piloto Pardo, Elefante, Clarence, Gibbs,
Decepción. Bahías Rey Jorge y Fildes, Estrecho de Bransfield, Ensenada
Mackellar y el área volcánica de Hook Bridge, obteniendo importantes mediciones
y muestras biológicas a diferentes profundidades, hasta 1,000 metros, para el
estudio de la circulación oceánica y analizar su relación con los fenómenos El
Niño y La Niña que influyen significativamente en las condiciones
oceanográficas frente a nuestras costas.
También,
para el estudio del ecosistema antártico, se recolectaron, con redes pelágicas
muestras de biomasa con ejemplares de krill y de larvas de eufásidos así como
sedimentos, realizando a bordo su identificación, clasificación y desarrollo de
los proyectos científicos, asimismo, se efectuaron levantamientos batimétricos
para obtener información del relieve submarino y fortalecer el conocimiento
hidrográfico del área apoyando el esfuerzo internacional de cartografía y
levantamientos hidrográficos en la región antártica.
Además,
participó un grupo de cinco científicas peruanas que desarrollaron investigaciones sobre el impacto del cambio
climático en los ecosistemas polares, el retroceso de los glaciares, la
biodiversidad y presencia de microorganismos, lo cual aportará información
clave para la protección del medio ambiente y la sostenibilidad de los
ecosistemas frente al calentamiento global. Cabe señalar que como parte de esta
expedición científica arribó a la Antártida el Comandante General de la Marina,
Almirante Javier Bravo de Rueda, para inspeccionar los avances de la unidad y
asegurar el cumplimiento de las operaciones científicas, logísticas y de
sostenimiento programadas.
Bajo
este panorama, la Campaña ANTAR XXXII fortalece la presencia e intereses del
Perú en la región antártica, y sus investigaciones y operaciones científicas
nos permiten descubrir y conocer a mayor detalle el potencial de nuestro mar, y
de esta manera, promover medidas sustentables que conlleven a un desarrollo
sostenible de nuestros recursos, acorde con nuestra Política Nacional Marítima.
Artículo
de Alfredo Palcios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 4 de abril de
2026



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