JURADO NACIONAL DE ELECCIONES HA INCUMPLIDO SU COMPROMISO, SU FUNCIÓN Y CON LA CONSTITUCIÓN




Roberto Burneo Bermejo ha incumplido primeramente su compromiso reafirmado en octubre 2024 cuando fue elegido presidente del JNE, aseguró: “Servir a nuestros ciudadanos, a la democracia y al Estado de derecho, para que la voluntad popular sea respetada en las próximas elecciones y todos los procesos electorales, garantizando un sistema electoral transparente, eficiente y moderno”, dicho compromiso ha resultado absolutamente contrario a lo acontecido en la elección. También ha incumplido su principal función al no garantizar la legalidad, transparencia y equidad del proceso, el respeto de la voluntad ciudadana, ni fortaleció la institucionalidad democrática. 

 

Pero lo más grave y peligroso, con consecuencias penales para Burneo y su Pleno de 4 vocales, es que han incumplido varios mandatos constitucionales: (artículo 31°) al no permitir que cientos de miles de ciudadanos tengan el derecho de elegir libremente a sus representantes, resaltando que “es nulo y punible todo acto que prohíba o limite al ciudadano el ejercicio de sus derechos”; (artículo 176°) por no asegurar que la votación traduzca la expresión auténtica, libre y espontánea y que el escrutinio sea reflejo exacto y oportuno de la voluntad del elector; (artículo 178°) por no fiscalizar la legalidad del ejercicio del sufragio y la realización del proceso electoral y no administrar justicia en materia electoral. Por lo tanto (artículo 38°) todos los peruanos estamos obligados a honrar a nuestro país, proteger los intereses nacionales y respetar, cumplir y defender la Constitución y el ordenamiento jurídico de la Nación.

 

Son muy graves los actos punibles y reprobables ocurridos durante el proceso electoral con acciones claramente direccionadas en Lima, para limitar que cientos de miles de ciudadanos ejerzan su voto como derecho fundamental democrático, además de otras críticas irregularidades: cédulas de sufragio abandonadas en la vía pública o trasladadas en taxis; continuar usando en Lima, con fallas, el sistema STAE (Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio); comportamientos atípicos de votación en actas de serie 900 de poblados lejanos y casos inusuales de votaciones transversales; presuntos actos corruptos (la fiscalía ordenó peritaje informático a equipos y teléfonos institucionales y personales). Además, se han presentado más de 50 pedidos de nulidad contra las elecciones y según última encuesta CIT, en Lima Metropolitana, 72.1% de ciudadanos considera que hubo fraude electoral.

 

El JNE y su Pleno, el pasado día 28 decidió recién publicar el Acuerdo de fecha 23, con 14 páginas, declarando inviable la convocatoria a elecciones complementarias, con explicaciones jurídicas legales a su medida, pero además, con razones incoherentes como que “el proceso electoral ya está en marcha y no se puede parar”, o “por principio de preclusión cada etapa se cierra de manera definitiva y no puede ser reabierta porque alteraría el cronograma electoral”, o porque “generaría un grave escenario de incertidumbre política”.

 

Bajo este panorama, el JNE debe reflexionar y recular su equivocada decisión. Antes de proclamar los resultados debería reconsiderar elecciones complementarias en Lima, o permitir una auditoría electoral por una entidad internacional o nacional de prestigio, que podría realizarse en corto plazo, para garantizar la transparencia del proceso, verificándose el padrón electoral para determinar si existieron acciones y mecanismos ilícitos que buscaron alterar los resultados de las actas para consolidar un fraude. Caso contrario Burneo y su Pleno serán directos responsables de generar una grave crisis de legitimidad del proceso electoral con nefastas consecuencias para nuestro país.

 

Artículo de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 2 de mayo de 2026

 


¿PARA QUÉ SALAS ARENAS FUE A LA OEA?


 

El Presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Salas Arenas, solicitó el pasado 6 de marzo una entrevista al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, (carta 000002-2023-P/JNE), la respuesta positiva fue inmediata, y 5 días después, con resolución firmada por el mismo Salas Arenas 000023-2023-P/JNE autoriza su viaje a Washington entre el 20 y 23 de marzo, donde, según lo indicado en dichos documentos, iba a poner en conocimiento de Almagro lo que viene aconteciendo en el Estado Peruano y que repercute con el Sistema electoral, el JNE y particularmente en su persona.

 

Como no existe ninguna documentación ni informe sobre dicha reunión en el portal de la OEA y menos del JNE, presumimos que Salas Arenas fue a quejarse ante Almagro sobre la reforma constitucional (artículo 99°) que está presentado el Congreso, para, en caso que los titulares del sistema electoral (JNE, ONPE y Reniec) cometan infracciones constitucionales o actos delictivos puedan ser objeto de control político del Congreso, al respecto, Salas Arenas ha manifestado que la “Democracia en el Perú estaría en riesgo”, sin embargo, no creemos que también haya explicado en la OEA que esta es una reforma permitida por un reciente fallo del Tribunal Constitucional, que el Congreso puede acusar a los miembros de órganos constitucionales autónomos como Sistema Electoral y Junta Nacional de Justicia.  

 

Se habrá quejado también con Almagro por el Proyecto de Ley sobre la modificación de la Ley 26859 (artículo 291) para que se entregue copias de respaldo o reserva de actas y cédulas de votación al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, del cual Salas Arenas calificó de “inviable”, sin embargo, estamos convencidos que con estas copias se hubieran podido comparar las irregularidades ocurridas en la última elección como falsificación de actas, firmas falsas, adulteración en mesas, miembros de mesa suplantados, personas fallecidas, etc. También le habrá hablado a Almagro sobre los proyectos congresales para modificar el Pleno del JNE aumentando su número de 5 a7, que sus miembros no deben estar en actividad y son elegidos en el Congreso, de lo que Salas Arenas está en contra, a pesar que estas modificaciones mejorarían notablemente el trabajo del JNE.

 

Bajo este panorama, Salas Arenas, ahora, aún más cuestionado por la inscripción del partido político de Vizcarra, no debería siquiera pronunciarse sobre las modificaciones que presenta el Congreso, que, de concretarse, mejorarían el sistema electoral y, si hubieran estado en vigencia durante las elecciones 2021 habrían evitado las graves irregularidades producidas, ya que el JNE incumplió su misión principal de administrar correctamente la justicia electoral, y mucho menos, de garantizar el respeto de la voluntad ciudadana.

 

Artículo de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 13 de mayo de 2023

 

 


Número de Visitas

.

Artículos Publicados

.



princ