El
actual fenómeno El Niño se encuentra activo y fortaleciéndose con señales
inquietantes de elevado calentamiento en nuestra costa, según el Centro de
Predicción Climática (CPC) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica
de Estados Unidos (NOAA), las temperaturas del Pacífico registran por encima
del promedio y alcanzarían su mayor intensidad hacia finales de 2026 con
incrementos de temperatura de la superficie del mar que modifiquen los patrones
climáticos (hasta 3°C), afectando la pesca y ecosistemas marinos asimismo, la
llegada de ondas Kelvin generan debilitamiento de los vientos alisios, generando
exceso o falta de lluvias que impactarían la agricultura. Según Macroconsult,
considerando que El Niño ocurra entre los meses de enero y abril 2027, el PBI
pesquero puede impactar su crecimiento anual entre -7.2% y -24.3%,
considerando un fenómeno moderado o extremo, y, el PBI agrícola entre -0.6%
y -2.5%.
No
hemos aprendido de experiencias de anteriores fenómenos devastadores, entre
ellos, de 1982-1983, de 1997-1998, de 2017 y de 2023-2024 con desbordes de
ríos, inundaciones, huaicos, deslizamientos y movimientos en masa que afectaron
la costa norte y central, y también en sierra y selva, las sequías y
variaciones del régimen de lluvias. Estos eventos dejaron cientos de miles de
fallecidos, millones de damnificados, millones de dólares en pérdidas, enormes
daños a miles de viviendas familiares, así como en infraestructura pública, carreteras,
puentes, áreas agrícolas. Pero a pesar de ello, la negligencia sobre prevención
ha sido impresionante, especialmente por el gobierno saliente de Perú Libre que no ha tomado las acciones necesarias para enfrentar el actual fenómeno de
El Niño, reduciendo además presupuestos para obras de protección de ciudades
para control de quebradas y drenajes pluviales.
Balcazar
no priorizó las labores para mitigar impactos de El Niño, de la partida 0068
para dichos proyectos, solo ejecutó 28.3%. Además, la Contraloría General y
Colegio de Ingenieros de Piura informaron que la región no cuenta con labores
de prevención necesarias para mitigar el impacto de desbordes en el río Piura,
también, el órgano de control aseguró que el Gobierno Regional de La Libertad,
solo ejecutó trabajos preventivos en 21 de los 103 puntos críticos
identificados por la Autoridad nacional del Agua (ANA), y hasta existen más de
80 puentes en estado crítico y necesitan obras urgentes.
Bajo
este panorama, a pesar que el medio ambiente está experimentando un proceso de
cambios a una velocidad vertiginosa y la naturaleza nos volverá a golpear con
este fenómeno de El Niño en períodos cada vez más cortos (en promedio ocurre entre
cada 2 a 7 años), sin embargo, el denominador común es que siempre nos toma por
sorpresa, principalmente en las regiones más vulnerables, porque no nos
preparamos adecuadamente, no se convierten los recursos en obras de prevención,
no tenemos capacidad de anticipación ni respuesta para reducir sus devastadoras
impactos, principalmente por una baja ejecución, reflejo de limitaciones de
gestión que ha enfrentado el gobierno saliente y muchos gobiernos regionales y municipios
para formular proyectos, completar expedientes técnicos, contratar
profesionales capacitados, así como transformar planes en acciones preventivas
concretas y eficaces mediante la identificación, evaluación y tratamiento de
riesgos, y complementarlos con mecanismos financieros que aseguren una
respuesta rápida y sostenible. La etapa de prevención ya terminó, le
corresponde ahora al gobierno de Fuerza Popular la preparación y tomar las
acciones urgentes para mitigar y reducir los riesgos asociados al fenómeno de
El Niño.
Artículo
de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 8 de agosto de
2026




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