El pasado día 3, el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Elmer Cuba, durante la sustentación ante el Pleno del Congreso del proyecto de ley de presupuesto del sector público año 2027, manifestó que la evasión tributaria es uno de los grandes retos del gobierno que actualmente representa el 9% del PBI anual (aunque en otra entrevista indicó que bordea el 10% del PBI). Este porcentaje es muy alto en relación al 6.7% de promedio de los países de América Latina y el Caribe, y, según cálculos del MEF. si se lograse reducir solamente 2% de evasión tributaria al Impuesto General a las Ventas (IGV) e Impuesto a la Renta (IR), se podría recaudar en dos años hasta S/ 20,000 millones adicionales para destinarlos a infraestructura y bienes sociales.
Sin embargo, en el
Perú, son históricamente elevadas, tanto la evasión tributaria (conducta
ilícita que deliberadamente falsifica, manipula u oculta información para no
pagar impuestos o pagar menos), así como la elusión tributaria (opera en el
límite del marco legal, buscando vacíos legales, ambigüedades, mecanismos o
estructuras para reducir pagos de impuestos).
A pesar del dinamismo
con que nuestro crecimiento interanual está mejorando (3.5%, según el
MEF, llegaría a 4% en 2027), sin embargo, recaudamos menos, no hemos podido
resolver el elevado nivel de incumplimiento tributario, principalmente del IGV e
IR, que en los últimos 5 años, con el promedio del 9% del PBI anual, solo en
2023, se dejó de recaudar S/ 99,000 millones, cantidad mayor a la suma de los
presupuestos 2027 para Educación (S/ 49,000 millones), Salud (S/ 32,000
millones) y Orden Público y Seguridad (S/ 15,000 millones). Además, según el
Banco Central de Reserva (BCRP), en los últimos 30 años nuestros ingresos
tributarios fueron entre 13% y 17% del PBI, muy retrasados si nos comparamos
con la recaudación de más de 23% que registran Chile. Argentina y Brasil y 34%
de los países OCDE.
La evasión tributaria
proviene mayormente de empresas que compran facturas falsas que hasta son ofertadas
en redes sociales, pero existen métodos más complejos, la SUNAT, en su Catálogo
de Esquemas de Alto Riesgo Fiscal, ha incluido 11 nuevas modalidades, entre
ellas, prestamos encubiertos, venta, transferencia o cesión de derechos sobre
acciones de una empresa (enajenación de acciones), operaciones de crédito
encubiertas con bancos del exterior, contratos asociativos sin crear empresa o
sociedad formal, y otras modalidades en sectores constituidos como minería,
transporte, construcción, comercio,
salud y servicios personales, donde se ejecutan muchas transacciones que
podrían encajar en delitos de defraudación tributaria.
El pasado día 17 la
presidente Fujimori presentó a 7 comisionados de alto nivel para realizar
reformas estructurales en formalización laboral, inclusión financiera,
inversión pública y cumplimiento tributario, en esta última área, ha sido
nombrado el comisionado Manuel Estela (exdirector del BCR y exsuperintendente
de SUNAT).
Bajo este panorama, la política fiscal del gobierno debe ser eficiente y
eficaz para, mediante la reducción de nuestra desmesurada evasión y elusión
tributaria, lograr el incremento de su recaudación y asegurar el financiamiento
de políticas sociales. Pero estas medidas deben ser acompañadas de una lucha
frontal contra la corrupción, eficiente gestión de la administración pública y
priorización de la meritocracia en la función pública, lo cual brindará una
percepción de confianza a los contribuyentes que sus impuestos serán bien
utilizados y contribuirán al desarrollo de nuestro país.
Artículo de Alfredo
Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 26 de setiembre de 2026



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