En
marzo 2017 se promulgó el Decreto Supremo 008-2017-MTC, declarando de prioridad
y urgencia nacional la construcción de la Nueva Carretera Central (NCC) con
características de Autopista, inclusive se asignaron recursos al Gore-Junín y
Gore-Lima para que desarrollaran trazos, pero sin supervisión del Ministerio de
Transportes y Comunicaciones (MTC), los cuales no se concluyeron por falta de
presupuesto. Recién en julio 2024, el MTC informó que el expediente técnico de
la NCC debería estar culminado y aprobado a mediados de 2025, pero recién el 17
de este mes Provías Nacional (unidad ejecutora del MTC) aprobó el expediente
final de la fase de Revisión del Perfil de la NCC, aunque falta el Estudio
Definitivo de Ingeniería.
Sobre el aspecto
presupuestal, tal como estamos acostumbrados a enormes incrementos de costos y
retrasos en la mayoría de grandes proyectos de infraestructura, la NCC, en 5
años, ya ha casi triplicado su presupuesto, comenzó en 2021 con una estimación
de S/11,570 millones, en 2025 subió a S/24,315 millones, y en setiembre, se
incrementó hasta S/30,000 millones. Recordemos como la Refinería de Talara, en
2004, inició su presupuesto por un estudio de prefactibilidad para la ampliación
de 3 unidades por US$315 millones y terminó en 2022, después de 18 años, con la
astronómica suma de US$6,500 millones.
Actualmente, lo más
urgente es comenzar la construcción del Tramo I (zona urbana) de 7.6 km, que
incluye el túnel Pariachi y accesos, que unirá Ate y Lurín en 10 minutos y
representaría el inicio al proyecto de la NCC, su construcción estaba prevista
para 2026 pero no se concretó por falta de presupuesto. El costo total del Tramo
I, asciende a S/2,537 millones, y para iniciarlo, se requiere un adelanto de S/600
millones (aunque el asistente técnico PMO Vías calcula que serían S/876
millones). El gobierno anterior asignó un mínimo presupuesto de S/190 millones,
y para colmo, el actual gobierno también dejó fuera el financiamiento requerido.
Por dicha falta de recursos, el MTC y el MEF evalúan alternativas para comenzar
su construcción en 2027, y su probable culminación sería entre 2035 y 2038. La
Contraloría ha advertido que la NCC carece de fondos programados para 2026,
2027 y 2028, lo que pone en riesgo su continuidad y ejecución.
Para efectos de
viabilidad ambiental del proyecto NCC, según el Servicio Nacional de
Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace), la obra completa incluye 3 tramos, ya aprobó
en agosto pasado, el Estudio de Impacto Ambiental Detallado (EIA-d) del Tramo I,
los otros 2 tramos incluyen zonas ambientalmente sensibles, áreas altoandinas y
ecosistemas frágiles. La ejecución integral de la NCC dependerá del avance de las
etapas y cumplimiento de los requisitos técnicos, ambientales y administrativos
de cada Tramo.
Bajo este panorama, la
construcción de la NCC es prioritaria y urgente porque reemplazará a la actual
Carretera Central (CC), colapsada y peligrosa, construida en 3 etapas entre
1924 y 1934 a un costo total de S/5 millones, fue diseñada para un flujo de
4,000 vehículos diarios, actualmente soporta más del doble. Será reemplazada
por la NCC de 185 kilómetros de vía, cuatro carriles, separador central,
túneles, viaductos, muros de contención, intercambiadores viales, áreas de
descanso y zonas de servicio, mejorando las condiciones del transporte de
pasajeros y carga, permitiendo la interconexión de las regiones Lima, Junín,
Pasco, Huancavelica y Huánuco, reduciendo tiempos de traslado e impulsando actividades
de exportación e importación.
Artículo de Alfredo
Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 24 de octubre de 2026



Artículos Publicados 

