IMPORTACIONES PONEN EN GRAVE RIESGO INDUSTRIA DE CONFECCIONES



 


El Perú es un país textil reconocido por la alta calidad de insumos para confección como algodón pima y alpaca, este sector es uno de los más dinámicos, importantes y altamente competitivos en generación de valor, empleo y divisas, siendo el emporio de “Gamarra” una zona comercial de productores nacionales que en los últimos años, debido a una elevada penetración de importaciones de confecciones y prendas de vestir, que son más económicas pero de menor calidad, sus bajos precios dificultan competir a los confeccionistas peruanos lo cual está ocasionando que muchas Pymes cierren o trabajen a mínimo porcentaje de capacidad instalada y productiva.

 

En este contexto, el pasado día 1°, por exigencias de emprendedores de “Gamarra” y de acuerdo a la información del Ministerio de la Producción (Produce) sobre la evolución de las importaciones de confecciones y la situación económica de dicha industria, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi), con Resolución RE-146-2020/CDB, inició un proceso de investigación a las importaciones de confecciones en materia de salvaguardias por significativos incrementos de importación de dichos productos que amenaza de daño grave a la producción nacional afectando la estructura y desempeño económico de nuestra industria que elabora productos similares de mejor calidad.

 

Entre enero y junio 2020, pese a la pandemia, las importaciones de confecciones aumentaron 287.5% en términos relativos a la producción nacional, además, durante el período julio-agosto 2020 el volumen de importaciones de confecciones fue de más de 30,000 prendas de confección, triplicando registros de años anteriores. Estos elevados incrementos súbitos, agudos y recientes, representan condiciones que permiten a un país tomar medidas de emergencia para proteger su industria nacional según el Acuerdo sobre Salvaguardias en el marco de las disposiciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

 

Bajo este panorama, según dirigentes de Gamarra, han denunciado esta competencia desleal desde hace 10 años, actualmente en este emporio comercial el 70% de los negocios está en riesgo de quiebra y el 85% de las prendas que se venden son importadas y subvaluadas. Ahora le corresponde a la Comisión Multisectorial (Ministerios de Comercio, Economía y Producción) activar con carácter urgente las salvaguardias a la importación de confecciones por estar afectando gravemente a la industria local y poniendo en riesgo de quiebra a unas 60,000 empresas peruanas compuestas en un 99% por medianas y pequeñas empresas, de las cuales 60% no logra reactivarse desde marzo pasado.   

 

Artículo de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 7 de noviembre de 2020

 

 

PREOCUPANTE RETRASO INDUSTRIAL

Desde que asumió el gobierno el presidente Ollanta Humala ha repetido insistentemente que no solo debemos exportar minerales pues el desarrollo del Perú debe basarse en la industrialización de las actividades productivas, además, en su Plan de Gobierno 2011-2016 promete “la transformación de la producción industrial” sustentada en los mercados internos, ampliando los externos, reduciendo costos unitarios mediante aumentos sistemáticos de productividad para ganar participación competitiva en mercados mundiales.
 
La crisis económica mundial nos está obligando a replantear nuestro rudimentario modelo primario exportador hacia una industrialización que permita transformar los recursos naturales y materias primas semielaboradas en bienes de consumo y producción con alto valor agregado e innovación, sin embargo, a pesar de tratarse de una acción prioritaria e indispensable, poco se ha avanzado.

Hace años el Ministerio de la Producción inició el análisis y levantamiento de información para la elaboración de un Plan Nacional de Desarrollo Industrial (PNDI), el cual, según la ministra Gladys Triveño, debió estar listo el primer semestre pasado; según el presidente Humala debió estar listo el 28 de julio, pero nuevamente ha postergado su lanzamiento, lo cierto es que sobran anuncios pero no se concreta.

Bajo este panorama, nuestra industria –indispensable para crecer, crear empleos y reducir la pobreza– se desarrolla básicamente en 6 grandes ciudades, principalmente en Lima, y crece muy por debajo de la economía. Según la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), durante 2012 la economía creció 6.29% y el sector industrial solo 2% (este año sería menor), asimismo, nuestro peso industrial representa 15% del PBI, muy retrasado respecto a países desarrollados (24% a 25%), y en total de exportaciones representa 15%, a diferencia del 50% a 70% de países que impulsan el sector manufacturero (o No Tradicional).

Requerimos de muchas acciones previas, simultaneas y/o complementarias para que la industrialización pueda consolidarse en el mediano y largo plazo:

1) Debe considerarse como política de Estado;
2) Indispensable vinculación normativa y de accionamiento de ministerios involucrados;
3) Incluir alto componente tecnológico;
4) Mejorar nuestra deficiente productividad y competitividad;
5) Potenciar el capital humano (desde niveles educativos);
6) Priorizar los sectores a industrializarse;
7) Enfrentar el enorme nivel de contrabando y subvaluación;
8) Invertir en infraestructura;
9) Involucrar a las Mypes en el proceso; y
10) Resolver los cientos de trabas burocráticas que afectan el desarrollo de empresas industriales.  

Artículo de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 14 de diciembre de 2013

Número de Visitas

.

Artículos Publicados

.



princ