Artículos de opinión de Alfredo Palacios Dongo

CARAL: EN RIESGO NUESTRA CIUDADELA MÁS ANTIGUA DE AMÉRICA

 


Desde octubre pasado la arqueóloga peruana Ruth Shady y otros funcionarios del Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe (Peacs) vienen recibiendo amenazas de muerte de traficantes de terrenos (con términos como “van a terminar a cinco metros bajo tierra”) por haber denunciado a la Policía y a la Fiscalía la invasión y daños irreparables, con maquinaria pesada, de varias estructuras de los edificios de nuestra ciudadela más antigua de América y una de las más antiguas del mundo.

 

La Doctora Ruth Shady es la descubridora de Caral, en 1,994 fundó el Proyecto Arqueológico Caral y dirige desde 2003 el Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe que se encarga de revalorizar y proteger nuestro patrimonio y sus alrededores, desde esa fecha se ejecutan excavaciones e investigaciones, siguiendo un Plan Maestro para convertir el Valle de Supe y su patrimonio cultural en un eje de desarrollo socioeconómico, además de dar a conocer a nuestro país y al mundo sus valores sociales y culturales y preservarlos para beneficio de las actuales poblaciones y del futuro.

 

Caral está ubicada en Barranca, a 200 kilómetros de Lima y levantada al margen del río Supe, tiene más de 5,000 años de antigüedad (aproximadamente 3,000 años AC) y representa la base de la primera civilización andina y foco originario de nuestra cultura que surgió casi en simultaneo con otras del viejo mundo (Mesopotamia, Egipto, India y China). Nuestra ciudadela fue declarada en 2006 de preferente necesidad pública la investigación, conservación y puesta en valor, y en 2009 declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

 

Las graves amenazas de muerte contra la Dra. Shady ha ocasionado que no haya regresado a Caral desde el inicio de la pandemia para no exponer su vida. Este deplorable acto delictivo ha levantado pronunciamientos de rechazo de Concytec y de prestigiosas academias Nacionales de Ciencias de Perú, Argentina, Costa Rica y EE UU, y, además, llamados a las autoridades nacionales para defender y preservar este importante patrimonio arqueológico.

Bajo este panorama, nuestra ciudadela se encuentra desprotegida por una expansión no planificada de poblaciones aledañas que ocasiona invasiones, tráfico de tierras, concesiones agrarias y mineras ilegales. Las autoridades policiales y culturales no deben permitir invasiones en Caral debiendo ser inmediatamente desalojadas, nuestra ciudadela fue invadida por un clan que extendió su ocupación hasta 58 hectáreas y el problema se agrava por traficantes de tierras que ingresan y se apropian del territorio, desde que se inició la pandemia se registraron nueve invasiones.

 

Artículo de Alfredo Palacios Dongo publicado en el diario EXPRESO, fecha 19 de diciembre de 2020

 

Artículos Publicados

Artículos Publicados

Artículos por Temas



princ